artículo no publicado

Un café con Gorrondona

  • Hace algunos años, en una abarrotada Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, Alejandro Rossi negó que el viaje y el pasado fueran estímulos de su escritura. Con candor académico, se había pedido a diversos autores que hablaran de su ars poetica. Fastidiado por las pretensiones del tema, Rossi se declaró incapaz de ceder al narcisismo de la memoria, en busca de los papeles comprometedores de la tía solterona o del perdido diente de leche.