artículo no publicado

Migrantes de viaje

La tribu famélica de rostro desencajado

persigue una quimera, llegar al paraíso con sus hijos

lactantes, defendiéndolos de los lobos humanos.

 

Sobre el techo del tren de carga La Bestia

los hombres pasean por el cielo los ojos pesarosos

y las jóvenes cierran las piernas al acoso.

 

El maquinista es un narco, el cobrador un coyote

y el funcionario un pederasta, y, en el camino,

y en cada estación, las viajeras se pierden en la noche.

 

A través de la lluvia y del desierto, los migrantes

pasan cerros deforestados y campos muertos

de hambre, y un sol feroz aumenta sus rayos.

 

Hasta que delante de los viajeros desesperados

poco a poco se perfila el muro del paraíso

con sus cancerberos armados de fusiles y tinieblas. ~