artículo no publicado

Ingenieros sin fronteras

Un problema de los organismos voluntarios es su falta de foco. Hay tantas cosas que hacer, tantas solicitudes de ayuda y tanta voluntad de ayudar que es fácil dispersarse y desaprovechar las ventajas de una especialidad.

Un problema de los organismos voluntarios es su falta de foco. Hay tantas cosas que hacer, tantas solicitudes de ayuda y tanta voluntad de ayudar que es fácil dispersarse y desaprovechar las ventajas de una especialidad.

La ayuda espontánea (personal, familiar, vecinal) ha sido y sigue siendo la más común. La ayuda especializada nació quizá en las comunidades religiosas. Pedro Nolasco fundó en el siglo XIII la Orden de la Merced para el rescate de cristianos cautivos. El Welfare State y los organismos laicos de ayuda son del siglo XIX. Todavía en 1896, el embajador Ángel Ganivet (Cartas finlandesas) contrasta la espontaneidad de la ayuda vecinal en España con el espíritu profesional de la ayuda en los países nórdicos.

El organismo voluntario más notable ha sido la Cruz Roja. Un empresario suizo (Henri Dunant) llegó a Solferino en viaje de negocios, poco después de la famosa batalla que dejó miles de muertos y heridos (1859). Había ayuda espontánea de la población y se puso a organizarla con bandera neutral: Tutti fratelli (todos hermanos). Animado por la experiencia, creó en 1863 un organismo internacional de ayuda neutral en conflictos. La Cruz Roja opera actualmente en 80 países con unos 100 millones de voluntarios que hacen donativos o participan activamente. Los servicios locales se concentran en accidentes.

En la Guerra de Biafra (1967-1970), Bernard Kouchner y otros médicos de la Cruz Roja decidieron que no podrían ser neutrales ante la hambruna causada por el bloqueo militar. Difundieron fotos de los niños famélicos. Eso no iba con el estilo de la Cruz Roja, por lo cual se salieron y fundaron Médicos Sin Fronteras en 1971. Quizá el hecho de subrayar su pertenencia a la profesión médica inspiró a otras. Ahora hay organismos semejantes en muy distintas profesiones (Wikipedia, List of Without Borders organizations).

Ingénieurs Sans Frontières fue creado en 1982, y después han surgido otros organismos de profesores, estudiantes y egresados de ingeniería en muchos países, incluso Argentina, España, Colombia, México y Perú. Suelen formarse en una facultad de ingeniería con finalidades amplísimas: la tecnología al servicio de los pobres. Pero tiene ventajas especializarse más aún, por ejemplo: en agua potable, una necesidad fundamental de las poblaciones marginadas.

Ya existen tecnologías baratas, experiencia y hasta financiamientos para agua potable, pero cada caso es distinto. Hay que ir al lugar donde hace falta, estudiar la solución adecuada, organizar la participación local, seleccionar el equipo y los materiales preferibles, instalarlos, operarlos, hacer pruebas y mantenerlos en buen estado. Esto requiere promotores técnicos reconocidos como expertos. El reconocimiento ayuda a abrir puertas y conseguir apoyos una y otra vez para cada proyecto.

Patrick Flicoteaux y otros ingenieros y estudiantes (algunos miembros de Ingénieurs sans frontières) crearon una especie de Wikipedia especializada en agua potable para las comunidades pobres: Wikiwater. Está en francés, inglés y español (http://www.wikiwater.fr). Cubre prácticamente todo lo concerniente al agua potable, con ilustraciones y de forma didáctica.

Por ejemplo: Búsqueda de agua subterránea. Pozos: excavación, instalación, mantenimiento, desinfección. Bombas: de mano, de pedales, eléctricas, solares, de ariete. Captación de manantiales, de agua de lluvia, de rocío. Retención del agua: arbolado, cordones de tecorral en arroyos intermitentes, microembalses, diques filtrantes, eliminación de fugas. Cisternas, tanques, tubería, recipientes. Tratamiento: aeración, decantación, filtrado, ebullición, floculación, desalinización, desinfección, irradiación solar, semillas de moringa. Análisis del agua. Distribución, tarifas, administración. Aguas residuales, letrinas, saneamiento.

La moringa oleífera es un árbol cuyas hojas y semillas se usan en la India desde hace milenios para purificar el agua, hacer ensaladas y curarse. Su potencial para otros países fue descubierto por Médicos Sin Fronteras y ahora es promovido por la FAO también para reforestar y como fuente de biodiésel y forraje. En México se cultiva en Sonora, Nuevo León y Morelos, y se exporta como suplemento alimenticio, rico en proteínas y vitaminas A, B y C. El Tecnológico de Sonora tiene expertos en su aprovechamiento. Puede ser la especialidad de otra asociación.

 

(Reforma, 28 diciembre 2014)