artículo no publicado

AMLO sigue protestando

El partido que acostumbra colgar los retratos de Lenin y Stalin en sus mítines y que lamentó públicamente la muerte del Amado Líder de Norcorea, ya tiene candidato.

El Partido del Trabajo (PT) nombró como su candidato a la presidencia al Lic. Andrés Manuel López Obrador en una ceremonia en el “Centro de Convenciones Expo Reforma CANACO” el pasado domingo. El Lic. López Obrador aceptó la nominación y rindió protesta. 

Según el diccionario, protestar significa el propósito de luchar por la fe y creencia que alguien profesa y desea vivir. De ahí la importancia de la ceremonia.

En el sonoro mítin, el Amado Líder del PT, señor Alberto Anaya, preguntó al Lic. López Obrador:  

--¿Protestas cumplir con los estatutos, programas y declaración de principios del Partido del Trabajo?

El Lic. López Obrador, que no se toma estas cosas a la ligera, pensó en los Principios y estatutos de dicho instituto político antes de protestar, como corresponde a un político serio y sensato...

Se preguntó si, como lo dispone el PT, protestaba creer en

la Línea de Masas como la línea fundamental para que todo trabajo que se realice, tanto en su interior como entre las masas, permita ir construyendo el poder popular alternativo.

Luego revisó mentalmente algunos postulados de la teoría de la Línea de masas que --siguiendo a Mao Zedong-- profesa el PT:

Colocar a las masas y no al partido o al Estado en el puesto de mando…

El propio pueblo participa mediante procedimientos populares en la solución de sus problemas porque no depende principalmente de fuerzas o aparatos ajenos sino de sí mismo, de sus propias fuerzas

Actuar conforme a las decisiones de las masas populares tomadas en asamblea; obligándonos a proceder de acuerdo al ejercicio de lo que es, en última instancia, una verdadera democracia directa y centralizada…

Finalmente, meditó en que el objeto de esa democracia directa y centralizada ejercida en asambleas luchará hasta lograr el establecimiento de…

…formas colectivas de propiedad y de organización productiva.

Fue un momento difícil. “¿Es esa mi creencia y mi fe?” se preguntó el licenciado López Obrador ya con el brazo levantado. “¿Realmente voy a resolver los problemas que se lleguen a presentar obedeciendo el dictado de las masas populares en las asambleas?”

Y luego de una prolongada fracción de segundo durante la cual meditó a fondo lo que estaba a punto de hacer, posó la mirada en el infinito y gritó:

¡Sí, protesto!

Acto seguido, el Amado Líder Anaya y el Lic. López Obrador mostraron la axila de ley.

 

El Partido del Trabajo es el partido que acostumbra colgar los retratos de Lenin y Stalin en sus mítines. Es el partido que lamentó públicamente la muerte del Amado Líder de Norcorea, Kim-Jong Il, extendió sus condolencias a su lloroso pueblo y le pidió a Dios que su alma “descanse en paz”.  

Es el mismo partido que entre el 2000 y el 2011 recibió como aportación de las masas –por medio del mal gobierno federal-- 2 mil 525 millones de pesos.

Es el partido cuyo lema es “¡Todo el poder al pueblo!”

El partido cuyo himno dice (es en serio): “Ya comienza la nueva alborada: todo Chile comienza a luchar”.

Pues ya tiene candidato.