artículo no publicado

El infierno eres tú

Delphine de Vigan

Basada en hechos reales

Traducción de Javier Albiñana

Barcelona, Anagrama, 342 pp.

 

¿Qué le pasa a un escritor cuando no escribe? O mejor: ¿qué tiene que pasarle a un escritor para que deje de escribir? Aunque esa no fuera la pregunta que la escritora francesa Delphine de Vigan (Boulogne-Billancourt, 1966) tenía en mente cuando escribía Basada en hechos reales, la novela es la historia de cómo una escritora ha llegado a estar casi tres años sin escribir. De Vigan es la autora de la exitosa Nada se opone a la noche, donde partía del suicidio de su madre, Lucile, para trazar su biografía. Pero De Vigan siempre ha dicho que era una novela. Obtuvo varios premios, vendió quinientos mil ejemplares en Francia y consolidó su carrera como escritora.

Seguramente, De Vigan se preguntó qué escribir después de eso. Y de manera deliberada pretende que el lector entre en Basada en hechos reales creyendo que va a encontrarse con una respuesta al bloqueo y con la historia de las consecuencias que tuvo la publicación del libro en su vida. Y así sucede durante las primeras páginas del libro: en la introducción que tiene un tono confesional y al principio de la primera parte, cuando la narradora decide acudir a una fiesta en la que conocerá a L., que ha sido presentada como el único motivo del bloqueo de la escritora: “Hoy sé que L. es la sola y única razón de mi impotencia. Y que los dos años que duró nuestra relación estuvieron a punto de hacerme callar para siempre.”

La amistad entre las dos mujeres alcanza unos niveles de confianza altísimos en muy poco tiempo, como si hubiera una conexión especial entre ellas: les gustan las mismas películas y los mismos libros. Poco a poco, la novela que se presentaba como un ejercicio de autoficción (la narradora se llama Delphine, su novio se llama igual que el de la escritora y la protagonista ha escrito una novela que escarba en la historia íntima familiar) va revelándose como un perturbador relato de terror que tiene mucho de Stephen King y de Patricia Highsmith. La relación entre L. y la narradora hace pensar en un principio en la del escritor y la fan en Misery. Pero la escritora francesa ha señalado la influencia de otra novela de King: La mitad oscura, que se basa en la idea, según ha explicado De Vigan, de que todo escritor tiene un doble, que es quien escribe. L. trabaja como escritora en la sombra de autobiografías y memorias de personajes famosos. Pero también se comporta como una fan obsesiva, convencida de saber mejor que Delphine el tipo de libro que tiene que escribir (continuar por el camino de la autoficción y abandonar el proyecto que Delphine tiene en mente: una novela sobre la telerrealidad). Y ahí es donde entran las reflexiones y discusiones en torno a la relación entre realidad y ficción, sobre aquello de lo que debe ocuparse la literatura y acerca de qué es la verdad literaria. A lo largo de la novela, L. demostrará que está dispuesta a casi todo para convencer a Delphine. Y ahí es donde se abre la grieta por la que se cuela el miedo.

Basada en hechos reales no es solo una historia metaliteraria sobre el bloqueo o un juego acerca de los límites entre realidad y ficción en el que se invita al lector a participar. Es también el relato de una colonización: la de L. de la vida de la narradora, que termina ocupando de manera completa hasta casi suplantarla y, al mismo tiempo, sin dejar ni una sola huella que pueda rastrearse. Es una novela inquietante e inteligente sobre la vulnerabilidad y sobre lo fácil que es perder el control de la propia vida. También es una historia sobre los demonios que nos habitan, que son en realidad los que más miedo dan. ~


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