artículo no publicado
Fuente: Facebook de RT Play en Español

La trama rusa en México

Dos artículos periodísticos abordaron las formas en que Rusia podría intervenir, a través de hackeos o propaganda, en las elecciones de 2018. La respuesta iracunda y desproporcionada del gobierno ruso revela que no se trata para este de un asunto menor.

Rusia ha intervenido, en diferentes formas, en las elecciones de Estados Unidos, en la votación del Brexit, en el referéndum italiano, en Alemania, Ucrania, Austria, Francia, los Países Bajos y, de manera más reciente, en el referéndum catalán. México no podía –por su posición geopolítica– ser ajeno a ese embate.

¿Por que Rusia se ha entrometido de modo activo y agresivo en la política interna de todos estos países? Rusia, según la Doctrina Gerasimov (incorporada en la nueva doctrina militar rusa en 2014, cuando Vladimir Putin firmó el decreto “Sobre la doctrina militar de la Federación de Rusia”), se considera a sí misma en conflicto permanente con la OTAN y en particular con los Estados Unidos. Para contrarrestar esas supuestas agresiones de Occidente, ha implementado una respuesta no convencional para alcanzar metas políticas y estratégicas, respuesta que incluye a activistas cibernéticos y propagandistas.

A la luz de estas consideraciones, escribí un artículo en El Financiero en el que, entre otras cosas, dije: “¿Cómo podría intervenir Rusia en las elecciones mexicanas? Por lo pronto el mecanismo empleado es el de la propaganda. Un elemento esencial de la red de propaganda rusa en el extranjero es el canal de televisión Russia Today (RT), que puede verse en México a través de Izzy.” RT se presenta como un canal alternativo de noticias, como una opción ante CNN o la BBC, pero en realidad es un instrumento de propaganda rusa: Emmanuel Macron se lo reclamó de frente a Putin y en Estados Unidos el canal se ha visto obligado a registrarse no como medio de comunicación sino como agencia extranjera. Un activo participante en ese esquema de propaganda encubierta es John Ackerman, el asesor más cercano de Andrés Manuel López Obrador. El conductor de RT, Max Keiser, se refiere a Ackerman como “nuestro hombre en México”. Ackerman se presenta no como analista sino como representante de Morena. La primera colaboración de Ackerman en Keiser Report fue el 22 de noviembre de 2014. Al aire, Ackerman le comenta a Keiser: “Si recibiéramos el apoyo por parte de los medios internacionales, como ustedes, Morena triunfaría como Syriza y Podemos”.

En ese primer artículo comenté: “Russia Today comenzó sus emisiones en nuestro país el primero de septiembre de 2016. Su cometido es prestarle voz a “la insurrección en México” a través de John Ackerman. Sería deseable conocer cuánto recibe Ackerman por ese trabajo de propaganda.”

Pocos meses después escribí un segundo artículo en El Financiero. En él afirmé que “el INE detectó recientemente que desde computadoras en San Petersburgo se realiza el mayor número de accesos al sitio www.votoextranjero.mx (un nuevo portal desde el cual será posible votar en la elección presidencial desde fuera de México) y, en paralelo, el portal Russia Today –con muy fuerte presencia en redes sociales– continúa su labor de propaganda.” Y más adelante: “La Fepade debería estar investigando ya la propaganda que realiza el gobierno ruso a través de su agencia noticiosa Russia Today. Opera en dos sentidos: por un lado, todas las notas sobre México son negativas y muy especialmente las que tienen que ver con el gobierno mexicano. Un ejemplo entre cientos: Algunos encabezados: “Gobierno de México, el cínico que juzga a Venezuela por órdenes de Estados Unidos”. Por otro lado, presenta como la única opción alternativa a Morena y a López Obrador para la elección de 2018”. 

Este segundo artículo provocó la ira y una respuesta desproporcionada del gobierno ruso. En primer lugar, el departamento de propaganda ruso elaboró un video de muy buena manufactura para “refutar” con ironías y piezas de propaganda lo que afirmé en mi artículo. Como si no estuviera señalada y ampliamente investigada por lo menos en media docena de países que han sufrido injerencias rusas en sus procesos electorales, el video afirma con candor que lo mío es una simple “paranoia preventiva”. El video ruso, al poco de su lanzamiento, alcanzó pronto más de un millón de reproducciones, algo absolutamente inusual en este tipo de videos y que sólo pudo ser logrado  mediante una fuerte inversión en pauta publicitaria en Facebook. El video circuló ampliamente en países hispanohablantes, como si lo que escribiera un articulista mexicano en una columna de opinión fuera de inmensa relevancia para los cibernautas de toda América Latina. En segundo término, el Embajador ruso en México envío una carta en el mismo tono en la que sugiere que los hackers rusos detectados por el INE que actúan desde San Petesburgo son en realidad ¡agentes extranjeros! Por último, desde Moscú, el Ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéiv Lavrov, interrogado por la prensa, lanzó una temeraria y ridícula acusación: "Tenemos muy claro de dónde provienen todas estas acusaciones. Detrás se encuentra EEUU." Así, un par de columnas periodísticas ha provocado que el gobierno ruso elabore y promocione un video en mi contra, una carta del Embajador, una declaración alucinada del Ministro de Asuntos Exteriores y una declaración de López Obrador en el sentido de que no se tolerará la injerencia extranjera en el proceso electoral mexicano. La absoluta desproporción entre el mensaje y su respuesta hace ver que éste no es un asunto menor para el gobierno ruso.

En paralelo, el gobierno ruso ha seguido haciendo de las suyas. El ejemplo más reciente lo tenemos en Cataluña, en donde el aparato de propaganda ruso intervino creando noticias falsas y exagerando otras para crear un clima adverso al gobierno español y afín al separatismo.

Habrá que estar atentos a sus próximos movimientos.