artículo no publicado

Crecer en Noruega

Young and promising, la serie de Siri Seljeseth, está protagonizada por tres amigas que descubren que el camino que va de la vida real a sus sueños es duro y está lleno de obstáculos, y que a veces los desvíos son más interesantes.

Con todo a favor. Unge lovende es una serie noruega, traducida como Young and promising, disponible en Filmin. Está protagonizada por tres amigas que recorren el camino que va de la vida real a sus sueños. Son jóvenes y prometedoras y creen tenerlo todo a favor. Elise, la protagonista, interpretada por Siri Seljeseth, que es también la creadora de la serie, vuelve momentáneamente de Estados Unidos para renovar su visado. Vuelve de Los Ángeles, donde ha comenzado una discreta pero prometedora carrera como monologuista. Sin embargo, en inmigración le rechazan el visado y se ve obligada a quedarse en Oslo sin haber tenido el éxito que soñaba. Eso le sucedió a Siri Seljeseth, que decidió escribir una serie sobre vivir en ese momento y en ese lugar –Oslo– porque no había nadie haciéndolo. También porque era una manera de sacar partido a lo que acababa de sucederle, que era triste y divertido a la vez. Sus dos amigas comparten piso: Nenne es escritora a la busca de editor y Alex es actriz y se prepara para entrar en algo así como la Escuela Nacional. Las tres estudiaron arte dramático juntas.

La monologuista. Elise es graciosa y hace monólogos al estilo stand-up comedy: autobiográficos, con anécdotas sexuales y donde ella suele ser parte del gag. Pero también tiene situacione confusas que resolver: se acostó con su mejor amigo antes de irse y no le ha avisado de que ha vuelto; su hermana va a casarse y sus padres les anuncian que van a tener un hermano fruto de una relación extramarital de su padre. La madurez con la que la madre asume ese hijo de su marido es solo apariencia: añade más confusión a la ya inestable relación de Elise con su padre. A lo largo de la serie, Elise va creciendo como monologuista y resolviendo conflictos para adentrarse en otros nuevos. Se emborracha, se acuesta con hombres y mujeres y se da cuenta de que está perdida. Abandonará los monólogos y tratará de reinventarse.

Una actriz. Alex quiere ser actriz y tiene un novio futbolista. El éxito le importa mucho y duda de su talento. Mientras le llega la gran oportunidad, trabaja en una guardería. Se prepara las pruebas para entrar en la Escuela Nacional de Interpretación, la mejor escuela del país. Y fracasa. Su novio se rompe la rodilla. En fin, todo parecer ir hacia el desastre, pero en realidad lo que sucede es que la vida no sigue el plan que había trazado para sí misma.

Una escritora. Nenne escribe pero no tiene editor. Trabaja como camarera de catering y tiene la suerte de servir en una fiesta que da la editora más importante del país, que resulta ser alcohólica. Lee los textos de Nenne y accede a trabajar con ella en la edición de un libro. Al mismo tiempo, le pide que la tape cuando se encierra a beber en habitaciones de hotel. También para Nenne las cosas se tuercen después de encontrarse casualmente con un exnovio, ahora padre de familia.

Crecer duele. La serie ha sido comparada con Girls, pero en realidad no se parece mucho a la serie de Lena Dunham, más allá de que las protagonistas son tres amigas. Young and promising es una serie mucho más realista y con un afán de retrato fiel de un momento y un lugar. Se deja llevar mucho menos por el entretenimiento y las tramas disparatadas, aunque comparta algunas cosas concretas de la trama (una boda, viajes a pueblos, reencuentros de exalumnos y que uno de los personajes se vaya a vivir a otro país). Siri Seljeseth ha hecho una serie mucho más seria que la de Lena Dunham sobre cómo hacerse adulto. El camino hacia la madurez, la estabilidad y los sueños es duro y está lleno de obstáculos. También es divertido, enriquecedor y a veces los desvíos son más interesantes. Viéndola me acordaba de una frase que repite mi madre cada vez que le digo que uno de mis hijos tiene fiebre: “crecer duele”.