artículo no publicado
  • Con las sombras de la censura, el peso del realismo mágico y las distancias culturales como telón de fondo, la actual literatura hispanoamericana se abre paso entre los lectores de la “Nueva China”.
  • Hace unos meses, los esfuerzos oficiales para reducir la contaminación atmosférica en la capital china parecían haber rendido espectaculares frutos. Poco después vino el recordatorio de que la lucha contra ese problema solo se ganará en el largo plazo.
  • Al líder de la revolución china se le invoca en la Constitución, se le alaba, se le alzan templos, pero no se le interpreta al pie de la letra. Sus leyes se hicieron para una sociedad que nadie pretende revivir más que en piezas de propaganda sentimental. 
  • La gentrificación, un fenómeno que se ha hecho común desde Ciudad de México hasta Ciudad del Cabo, está de moda en Beijing. La quejas sobre sus efectos son en esencia las mismas, aunque en la capital china estos son especialmente serios.