artículo no publicado
  • Aunque el comunismo chino fue un régimen genocida, recibió por muchos años la bendición de la intelectualidad occidental. A contracorriente, Simon Leys denunció sus crímenes para revelar una verdad que en su momento parecía impronunciable.
  • Sarduy y Paz, el cubano y el mexicano, el hierático y el tropicoso. Quizá ninguno de los discípulos de Paz sacó tanto provecho de la India paziana, como Sarduy, como lo demuestran todos y cada uno de sus textos indios.
  • Exiliado en Francia, Severo Sarduy no renunció a su lengua española y la continuó escribiendo en sus novelas de reputación indescifrable, en sus poemas eróticos, y en sus sorprendentes ensayos científicos y religiosos.
  • En esta novela solo hay dos personajes, la madre y la hija, el odio y el odio. Todo lo demás es literatura fantástica.
  • Con frecuencia los menos atractivos de los libros son aquellos firmados por muchos autores porque en realidad no fueron escritos por nadie. No es el caso, en verdad, de Una temporada de paraíso.
  • Implacable polemista, la muerte de Kierkegaard, el 11 de noviembre de 1855, fue un verdadero alivio para sus paralizados enemigos, a los cuales no les quedó sino el infundio, el libelo, la difamación.
  • Una obra que ordena cronológicamente todos los poemas, incluyendo los inéditos o los publicados alguna vez y olvidados, del poeta chileno.