artículo no publicado
  • Alfred Kazin fue uno de los críticos más importantes de Estados Unidos y uno de los pioneros de la historia literaria de su país. Esta lectura atenta de sus diarios permite entender sus batallas intelectuales, políticas y personales.
  • El encarcelamiento de Diderot en 1749, más que un castigo para interrumpir la edición de la Enciclopedia, se trataba de una advertencia, de un intento por ponerle un límite claro a sus otras actividades.
  • Que la Enciclopedia haya sido concebida junto con una hermana bastarda, una novela libertina llamada Los dijes indiscretos, lo dice casi todo de Diderot.
  • En Los muertos indóciles Cristina Rivera Garza cuestiona la salud de conceptos tales como autor, leer, escribir. El crítico disiente: no importa qué novedades textuales se festejen hoy en día, la gran literatura necesita de la individualidad.
  • Desde 1968 no han faltado quienes han pretendido rebajar la altura moral y política de la renuncia de Octavio Paz. Hoy, con nuevos documentos, en la revista emeequis se insiste en sembrar la duda sobre la transparencia de su proceder.
  • En contraste con Rousseau y Voltaire, a Denis Diderot nadie parece odiarlo ni maldecirlo. Si tuvo sus pecados de conciencia y sus errores libertinos, estos fueron, no suyos, sino los de su época.
  • Antes de su deceso en 2013, el llamado “papa de la literatura alemana” tuvo una muerte ficticia a manos del novelista Martin Walser. La controversia que suscitó este hecho retrata a una sociedad que busca asimilar su culpa histórica.
  • Encerrada sobre su altiplano central, la literatura mexicana era solemne, clasicista, conservadora y poco amiga de las novedades. ¿Qué atrajo entonces a un revolucionario como el cubano Severo Sarduy?
  • En Paseos por Roma, y particularmente en su crónica del cónclave papal de 1829, Stendhal ensaya todo lo que habría de ser su literatura: una una recopilación hecha de préstamos y extractos cuya apariencia daba la ilusión de decirlo todo.