artículo no publicado
  • Las obras de Vargas Llosa representan un encuentro afortunado entre las preocupaciones políticas y las exigencias artísticas. Desde los años del boom destacó como el intelectual con el que habrían de discutir las siguientes generaciones.
  • Un profesor descalifica como antólogos de poesía a los poetas que no hayan sido aprobados, doctorandos, como portadores de la Sagrada Ampolla que lleva “la teoría literaria”.
  • Un recuerdo del escritor Federico Campbell, fallecido hace un par de años. 
  • Firmó un libro sobre cómo dar un golpe de Estado, caricaturizó a dictadores y mantuvo una relación de escandalosa ambigüedad con el fascismo. Su personalidad contradictoria permite entender la Europa de la Segunda Guerra Mundial.
  • En Cuaderno de música están reunida los escritos sobre música del más dotado e influyene de neustros compositores. 
  • La FIL tuvo el acierto de reconocer en diciembre pasado la obra lúdica y antisolemne de Enrique Vila-Matas. Esta laudatio, a cargo de uno de sus lectores más experimentados, corrobora que la suya es una literatura que celebra a la literatura. 
  • Prohibido entrar sin pantalones, novela del zerezano Juan Bonilla presenta a un Maiakovski gamberro, azotado, gandalla. 
  • Todo lo que puede criticarse de las novelas de Revueltas –melodramáticas, hiperbólicas, dostoievskianas– queda disculpado por su devoción por la palabra.