artículo no publicado
  • Una inteligencia artificial, que promete gobernar a partir de cálculos matemáticos, parecería mejor opción que los políticos humanos, corruptos e ineficientes. Pero detrás de esas tecnologías están las tendencias e intereses de sus creadores.
  • Si los candidatos tienen la intención de implementar propuestas que involucran el uso de tecnologías, es preciso que entiendan el contexto en que lo harán y las limitaciones existentes. El diálogo en torno a su aplicación ayudará a evitar costosos castillos en el aire.
  • Silenciar los cuestionamientos empobrece el debate y menoscaba derechos fundamentales de la ciudadanía. Eso, y no las posibles heridas a su susceptibilidad, es lo que debería guiar las interacciones de los políticos en las redes sociales. 
  • El caso Cambdrige Analytica ha hecho evidente que los datos personales se obtienen con facilidad, y las legislaciones que regulan su uso se han quedado cortas frente a los problemas que ello representa.
  • Las normas de protección de datos personales por parte de sitios web, aplicaciones y otros sujetos similares se incumplen por razones diversas. La llamada “privacidad por diseño” busca limitar esos incumplimientos, incluyendo opciones de privacidad en la arquitectura mismo de los programas.
  • ¿Piensan las máquinas? Si lo hicieran, ¿por qué elegirían destruirnos o dominarnos? En el libro What to think about machines that think, varios autores se plantean esas y muchas otras provocativas cuestiones alrededor de la inteligencia artificial.
  • El relato mediatico de la rivalidad entre la inteligencia artificial y la humana es una señal de que esta tecnología se encuentra en un momento de ebullición. Sin embargo, exagera el alcance de los adelantos e ignora su verdadero sentido: una colaboración que haga que ambas inteligencias se desarrollen.
  • Internet está dominado por unas pocas compañías que concentran y aprovechan los datos personales de millones de usuarios. Ante este panorama, muchos pugnan por el regreso a un internet descentralizado.
  • Bitacoristas e integrantes de Letras Libres comparten algunas de las lecturas que más disfrutaron en el año que termina.