artículo no publicado
  • Me he ganado miradas de extrañeza y silencios incómodos de mis amigos estadounidenses progres cuando digo que hay algunos elementos del discurso “libertarian” que me resultan familiares y hasta atractivos.
  • Twitter ha democratizado y abaratado a tal punto la pendencia que los reclamos del Sup contra muchos de sus excompañeros de viaje se leen tan solo como unas largas y autoindulgentes diatribas.
  • Prolifera la indignación entre activistas y simpatizantes de las izquierdas. Sin embargo, está a discusión cuáles son las formas más incluyentes y efectivas de politizar la indignación.
  • No faltan líderes de opinión, como muestra la caricatura que introduce este texto, que se regalan el placer de acercarse a linchar al pueblo en Twitter y Facebook.
  • Mucho más interesante que los paralelos que el consumismo genera en ambos lados del Río Bravo es la muy peculiar forma en que se manifiesta la crítica del consumismo en cada caso.
  • Toda línea que pretenda separar el legado “genuino” de la Revolución de sus “desviaciones” y “traiciones” es arbitraria.
  • Somos un país reglamentado de la cabeza a los pies y nos encontramos entre los que tienen un menor índice de cumplimiento con sus leyes. Lo que impide el pleno imperio del estado de derecho no es la falta o ambigüedad de la ley, sino el uso faccioso de las instituciones del Estado y la casi nula profesionalización de sus cuerpos de seguridad. 
  • El nacionalismo revolucionario se enquistó firmemente en la izquierda desde finales de los años 80. Desde entonces no se ha ido.